jueves, 15 de febrero de 2018

EL ORIGEN DE LA RUPIA

La rupia india es hoy día una de las monedas representantes de las llamadas "economías emergentes", países que durante los últimos años han experimentado un notable crecimiento económico gracias, entre otros factores, a su disponibilidad de recursos naturales, su alta tasa de natalidad y sus facilidades para atraer la inversión extranjera. India es un gigante asiático que en los próximos 20 años se convertirá con toda probabilidad en el país más poblado del mundo y en una de sus principales economías, por lo que es de esperar que su moneda oficial pase a ser una de las más influyentes del planeta.
Mapa de India que representa en rosa el Imperio Mughal a la muerte de Akbar (1605)
http://www.indmaps.com/history-of-india-map/akbar-empire.HTML


El origen de la rupia, curiosamente, se encuentra también en una época considerada como un referente en términos de expansión territorial y crecimiento económico, que no es otra que la era del Imperio Mughal entre los siglos XVI y XVIII. En 1526 fue derrocada la dinastía Lodi, última que dirigiera los destinos del languideciente Sultanato de Delhi, de la mano de Babur, primer emperador mughal. Los mughal, de origen turco y religión islámica, encontraron en Babur, hasta entonces gobernante de Kabul, el líder que daría el salto a la conquista de lo que quedaba del sultanato, que no era poco: nada menos que el norte del subcontinente indio. Descendiente directo del gran conquistador turco-mongol Tamerlán, y tras recibir la llamada de facciones contrarias al sultán Ibrahim Lodi, le derrotó en la batalla de Panipat en 1526 haciéndose en pocos años con el control de Delhi, el Punjab y la llanura gangética hasta Bengala, además de Afganistán. Durante todo el siglo XVI el Imperio Mughal luchó por afianzarse y expandirse por todo el subcontinente, para lo cual se pusieron en marcha una serie de reformas que no pueden entenderse sin centrarse en la figura de un soberano que paradójicamente no formaba parte de esta dinastía: Sher Shah

Anverso de la rupia de plata de Jahangir de 1616,
con el nombre del soberano
Sher Shah, gobernador afgano de Bihar en el noreste, aprovechó un momento de inestabilidad  para someter a todo el norte de India en 1540, expulsando al segundo emperador mughal Humayun. Su reinado fue corto (apenas un lustro) pero con toda justicia pasó a la Historia por las profundas reformas que puso en marcha en los ámbitos económico, fiscal y administrativo, que sirvieron para afianzar el poder mughal años después. Se implantó un sistema impositivo eficiente, basado en informes detallados sobre las tierras cultivadas (principal fuente de ingresos estatales) y en una recaudación constituida por tasas fijas, a diferencia del sistema anterior que la dejaba en manos de funcionarios locales que exigían a los campesinos tanto como pudieran aportar. Al mismo tiempo se avanzó en la centralización del estado con medidas que servían para articular un territorio por lo general tendente a la fragmentación: así, se impulsó la construcción de carreteras y se configuró el territorio en distritos, dirigidos por funcionarios enviados desde la capital. 

Una de las reformas de mayor calado de Sher Shah fue precisamente la monetaria. Dentro de sus ambiciosos planes para dinamizar la economía y favorecer la meritocracia frente al estancamiento social, Sher Shah impulsó el establecimiento de una nueva moneda de plata. Gracias a las grandes cantidades de este metal acumuladas durante sus conquistas, sustituyó el devaluado y desacreditado tangka por la rupia (del sánscrito rupya o rupaka, es decir, "moneda de plata") de 11,4 grs. de peso, y revitalizó el numerario de cobre (paisa) con piezas consistentes de unos 20 grs.

El depuesto Humayun no se resignó a su destino y con la ayuda de los persas se reorganizó y recuperó el trono para su dinastía en 1555. Fue Akbar (“el Grande”), su hijo, quien durante un largo reinado de medio siglo (1556-1605) consolidara el poder mughal y ampliara el territorio hasta someter de forma efectiva a la mayor parte del subcontinente. Para ello los mughal no dudaron en inspirarse en el reformismo de Sher Shah, continuando su minuciosa política fiscal, profundizando en sus reformas administrativas centralizadoras y reorganizando un poderoso ejército que ampliara las fronteras al sur hasta el río Godavari en el actual estado de Maharashtra.


En el caso de la moneda, los mughal también tomaron como ejemplo la reforma de Sher Shah, confirmando a la rupia de plata como unidad de referencia y estableciendo equivalencias fijas con el mohur de oro y el dam de cobre: 1 mohur equivalía a 10 rupias y cada rupia a 40 dam. Este sistema, que favorecía claramente los intereses de las clases populares, no consiguió consolidarse debido a la caída del valor de la plata durante la segunda mitad del siglo XVI (en la cual  el descubrimiento español de las minas de Potosí tuvo mucho que ver) que literalmente dejó el cobre fuera de circulación. Aún así, la rupia de plata permaneció como la unidad monetaria de referencia en India durante todo el periodo mughal y de dominación británica.
La moneda que aparece en las imágenes es una de estas rupias de plata, en concreto del periodo del emperador Jahangir, hijo y sucesor de Akbar, que reinó entre los años 1605 y 1627. Pesa 11,2 grs. y tiene un diámetro de 21 mm. Según la descripción del vendedor mostraría en el anverso el nombre y título del emperador y el reverso el lugar de acuñación (Lahore, actualmente en el norte de Pakistán) y la fecha de emisión: año 1025 de la Hégira según el calendario musulmán, que corresponde al año 1616. La influencia persa en el estilo de esta rupia es evidente, con unos relieves pronunciados y adornos florales que le confieren una belleza única. 

Reverso de la rupia de plata de Jahangir, que indica el
nombre de la ceca y el año de emisión. Está decorado con
adornos florales
La época de Jahangir se considera en muchos aspectos de continuidad, pues su acción se limitó a mantener los territorios heredados de su padre y a continuar con las políticas centralizadoras que sustentaban la expansión mughal. Fue considerado un monarca de gran sensibilidad para las artes y la belleza natural pero en muchos sentidos indolente y dado a los placeres terrenales. Tanto, que descuidó en gran medida los asuntos de estado dejándolos a su esposa Nur Jahan (cuyo nombre llega a aparecer en algunas monedas). Ésta fue responsable del ascenso en la corte de la llamada facción iraní, cuya influencia se dejó sentir no solo en la política sino también en las artes y el pensamiento. 

Pese a su aparente falta de iniciativa, Jahangir ensayó algunas reformas monetarias como la acuñación de piezas de plata de mayor peso y tamaño: el jahangiri y el sawai, que pesaban respectivamente un 20 y un 25 % más que la rupia. Al mismo tiempo quiso imprimir mayor belleza y variedad a las piezas de oro y plata con la representación en ellas de los signos del zodiaco. Todo un legado numismático que hoy día fascina a los coleccionistas de moneda india y en general a los apasionados de la Historia de este inmenso país. 


Embree, A.T. y WIlhelm, F. India: Historia del subcontinente desde las culturas del Indo hasta el comienzo del dominio inglés, Historia Universal Siglo XXI vol. 17 Madrid 1981

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

http://coinindia.com/galleries-jahangir.html

martes, 30 de enero de 2018

FICHAS TELEFÓNICAS

Aunque no se trata de mi campo de investigación ni forma de coleccionismo favoritos, los que me leéis de vez en cuando habréis visto que la exonumia es un tema recurrente en este blog. La exonumia, ciencia que estudia los objetos que no son monedas pero guardan una relación directa o indirecta con éstas, ha cobrado un mayor interés en los últimos años, especialmente en lo que se refiere al coleccionismo y estudio de fichas o tokens. Hoy vamos a hablar de una de estas fichas que seguro ha aparecido en vuestros cajones más de una vez y, pese a su corta utilidad, es representativa de una época en la que los teléfonos fijos dominaban las telecomunicaciones.

Anverso de fichas telefónicas españolas de los años 60

Dentro de la exonumia, las fichas o tokens también conocidos como ""monetiformes" son objetos normalmente hechos de metales base, plástico o cartón emitidos por entes privados, empresas o particulares (aunque en algunos casos pueden estar detrás también los poderes públicos) con el fin de que sean utilizados por la población para intercambiar bienes o servicios. Es decir, cumplen con las funciones básicas de las monedas. La diferencia con éstas radica no solo en su emisión (privada vs. pública) sino sobre todo en su alcance. Mientras que las monedas y billetes son de curso legal y por tanto su validez es universal dentro de un estado o conjunto de estados, los tokens tienen por lo general un uso mucho más reducido, circunscribiéndose a un determinado tipo de bienes y servicios y a un ámbito geográfico o espacio concretos (es decir, allá donde su uso es permitido). Con respecto a su valor económico,  pueden distinguirse dos categorías principales: monetarios y no monetarios. Los primeros contienen un valor expresado en la moneda nacional y por lo tanto pueden ser, en principio, intercambiables por ésta. Los segundos no llevan impreso su valor económico (aunque por supuesto es necesario pagar para obtenerlos) por lo que únicamente pueden utilizarse para acceder a un determinado bien o servicio.

Reverso de las fichas telefónicas

El uso de fichas se remonta a tiempos muy remotos, y en ciertas épocas ha sido incluso dominante allá donde se ha producido escasez de circulante (por ejemplo, en la Inglaterra de comienzos de la Revolución Industrial). Quizá porque muchas de ellas son hoy día objeto de colección nos puede parecer algo muy lejano en el tiempo pero a poco que pensemos hoy día sigue habiendo muchos ámbitos en los que el uso de fichas está extendido. En el caso de la categoría monetaria, las más representativas hoy día seguramente sean las fichas de casino o salas de juego. En el caso de la categoría no monetaria podemos encontrar más ejemplos cotidianos en las fichas de feria, lavandería o lavacoches. El ejemplo de hoy se enmarca dentro de este último grupo y su uso no tuvo un largo alcance temporal (no debió pasar de la década) pero sí social.

Para investigar sobre las fichas telefónicas españolas he tenido que salirme ligeramente del guión. Normalmente mis entradas cuentan con una biografía sólida (aunque en muchas ocasiones tenga que tirar de Wikipedia, eso sí, contrastada con otras fuentes) pero en el caso de hoy, ante la falta evidente de fuentes bibliográficas o referencias en la web, he tenido que realizar un cierto trabajo de campo, preguntando a las personas que en su día pudieron utilizar estas fichas. Con estos valiosos testimonios y algunas referencias puntuales en internet, he podido reunir una breve descripción acerca estas fichas, que expongo a continuación.

Expendedora de fichas
(http://www.antiguedadestecnicasyrusticas.com)
Pese a su parecido en tamaño y aspecto a las pesetas rubias de la época, su precio era de tres pesetas, aunque su valor se podía medir en tiempo: tres minutos de llamada por ficha. Debieron emitirse a mediados de los años 60 del siglo pasado y su vida útil no debió prolongarse más allá de la época de la Transición. Son metálicas, y por su color y consistencia podemos pensar que se trata de un material similar a la de las pesetas coetáneas, es decir,  una aleación de cobre, aluminio y níquel. Se podían adquirir en estancos y en aquellos establecimientos con teléfonos públicos de fichas, sobre todo bares y cafeterías, aunque existían también máquinas expendedoras. No todos los teléfonos públicos funcionaban con fichas metálicas, parece ser que las cabinas callejeras, puestas en marcha durante esta misma época, funcionaban ya con monedas. 
Teléfono público de fichas
(http://www.antiguedadestecnicasyrusticas.com)

Seguramente la razón por la que no he podido encontrar mucha información al respecto se debe al poco entusiasmo que las fichas telefónicas despiertan en nuestro país. Y no es para menos, ya que la contribución española a la creación y diseño de tokens telefónicos termina aquí. En otros países como Italia, Brasil, China o la extinta Unión Soviética su uso ha sido más generalizado y dilatado en el tiempo que en España, y por tanto existe una mayor variedad y originalidad en los diseños, convirtiéndose así en un interesante objeto para coleccionistas. No hay más que echar un vistazo a esta web para darnos cuenta del potencial que pueden tener estas fichas para el coleccionismo actual:  http://www.telephonetokens.com/tokens.php

En cualquier caso, ha sido un auténtico placer ofrecer hoy algo aquí un poco distinto a lo que acostumbro, así como adentrarme en una época no muy lejana, en la que realizar una llamada fuera de casa podía convertirse en un auténtico desafío si no se disponía de efectivo (o fichas) o si no existía un teléfono público cerca. Una época como la de mi tía abuela Julia, en cuya casa encontré este pequeño recuerdo. A ella, que se fue para siempre hace un año a punto de cumplir los 96 le dedico esta entrada, sin poder dejar de agradecerle éste y todos los maravillosos recuerdos que nos deja. Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus...





martes, 16 de enero de 2018

MONEDAS CASH DE COREA

Mapa de Corea en sl siglo XV (www.korea.net)
Es un placer comenzar el año resolviendo una asignatura pendiente que tenía en lo referente a mi estudio sobre las monedas cash orientales. Hasta ahora había podido ofrecer una descripción más o menos detallada sobre las piezas emitidas en China, Japón y Vietnam pero no había conseguido hacerme con ninguna del otro gran país cuya historia y cultura van también estrechamente ligadas al gran gigante asiático: Corea. La actualidad política y los acontecimientos que se vienen sucediendo en los últimos años hacen que tengamos una visión bastante reducida de este país, y lo tratemos como un simple vestigio de la Guerra Fría y un foco de tensiones internacionales. No obstante, a poco que analicemos, nos daremos cuenta de que su historia trasciende con creces las consecuencias de la II Guerra Mundial y veremos un país que durante miles de años ha conseguido mantener una idiosincrasia propia pese a las dificultades que entraña su posición geográfica.

Puede decirse que la historia moderna de Corea comienza a finales del siglo XIV con el establecimiento de la dinastía Joseon, un periodo de 600 años que centra nuestra moneda de hoy. Durante la primera mitad del siglo XV la nueva dinastía introdujo numerosas reformas que sirvieron para asentarse en el poder a largo plazo y dotar al país de la suficiente autonomía y capacidad para sobrevivir rodeado de gigantes. En este sentido, se adoptaron los ideales neoconfucianos de orden social y respeto a la jerarquía (como sucedía en la vecina China, en detrimento del budismo), se estableció la capital en lo que hoy día es Seúl, se afianzó el control del territorio (ver mapa) mediante la burocratización y la organización de una efectiva defensa frente a los jurchen en el norte y los piratas en las costas y se favorecieron los avances científicos y la creación cultural, destacando en este último campo la creación de un alfabeto propiamente coreano, el hangul.
200 años después de mantener un perfil bajo en el plano internacional, Corea se vio expuesta a la amenaza de invasión de potencias extranjeras. Entre 1592 y 1598 tuvo que repeler las invasiones japonesas con la ayuda de la moribunda dinastía Ming. Tres décadas después debió hacer lo mismo esta vez frente a los manchús que ya preparaban su asalto definitivo al trono imperial chino. Como resultado la dinastía Joseon pasó a optar por una política cada vez más aislacionista que le valió a Corea ser apodada como “el Reino Hermitaño”, aunque es comúnmente aceptado que esta constante amenaza exterior sentó las bases de un sentimiento diferenciado de los demás pueblos de Asia oriental que podría calificarse de "despertar nacional".
Moneda de 5 mun Sang Pyong Tong Bo del siglo XIX con los
caracteres 常平通寶 (leídos arriba-abajo-derecha-izquierda)
El uso de la moneda en Corea es bastante anterior a este periodo y, como en otros países asiáticos, se lo debe al Imperio Chino. La gigantesca emisión que tuvo lugar durante el periodo Song (ss. X-XIII) inundó de circulante las economías vecinas y Corea no fue una excepción, aunque piezas encontradas de épocas anteriores tipo ban liang o huo quan sugieren que los coreanos ya se habían relacionado con el uso de la moneda en tiempos más remotos.  A partir del siglo XI los coreanos experimentaron con sus propias emisiones monetarias, si bien de forma discontinua. Desde el siglo XV en adelante Corea produjo su propia moneda de forma continuada, siendo la Sang Pyong Tong Bo (常平通寶entre los siglos XVII y XIX sin lugar a dudas la más representativa.

Esta es precisamente la pieza que ilustra mi artículo de hoy. Se comenzó a emitir en 1633 y, como podemos ver, se basa enteramente el el modelo chino tong bao (通寶moneda universal), tal y como podemos comprobar en su anverso. Los caracteres de arriba y abajo, sang pyong (常平), podrían traducirse como “siempre constante” o “siempre regular” (de acuerdo con la traducción inglesa de “always even”) y la verdad es que honró este título ya que fue la moneda coreana que más tiempo se emitió, nada menos que hasta finales del siglo XIX.

Reverso de la moneda de 5 mun. Pueden distinguirse los
caracteres 當 dang (derecha) y 五 wu (izquierda) indicando su
valor. Arriba aparece la marca de la ceca del gobierno central
(典) y debajo el numeral san (三)
Pero de forma excepcional lo más interesante de esta moneda cash es su parte trasera. Los reversos de las Sang Pyong Tong Bo presentan combinaciones de numerales y caracteres chinos que informan acerca de su valor y la ceca en la que fueron fundidas. En el caso de la moneda de las imágenes, que afortunadamente constituye un buen ejemplo con sus cuatro caracteres, muestra a derecha e izquierda los caracteres  dang (que en chino viene a significar "dirigir") y el numeral  indicando que se trata de un valor de 5 mun. El carácter de arriba indica que se trata de la oficina del gobierno central y el numeral  de abajo (un 3 en este caso) informa seguramente acerca del horno o molde de fabricación. Estamos por tanto ante una moneda de 5 mun del siglo XIX, un valor acorde con sus dimensiones de 31 mm. y 6,24 grs. En este sentido, las monedas de 1 mun medían alrededor de 24-25 mm, las de 2 mun entre 27 y 29 mm, y las de 100 mun llegaban a los 40 mm y 25 grs. 

Además, según una de mis principales fuentes a la hora de investigar sobre monedas cash (www.primaltrek.com) no sólo podemos encontrar caracteres y numerales en los reversos. En muchos casos, las Sang Pyong Tong Bo incluyen otros símbolos como soles, estrellas o medias lunas que hacen las veces de números. En total, se calcula que existen alrededor de 5000 variantes de reversos de estas monedas, lo cual hace que su colección sea no por complicada menos apasionante.

La emisión de estas piezas finalizó en 1891, más o menos al mismo tiempo que la propia dinastía Joseon, víctima de su resistencia a las reformas y de los colonialismos occidental y japonés, cada vez más interesados en su potencial económico y estratégico. El siglo XX abriría en este sentido un periodo marcado por la dominación extranjera y el fuego cruzado entre grandes potencias en el contexto más amplio de la Guerra Fría, pero ya sin sus milenarias monedas cash.  
http://www.korea.net/AboutKorea/History/Joseon

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009


Cast Chinese Coins, A Historical Catalogue, D. Hartill, Trafford 2005

sábado, 30 de diciembre de 2017

LOS PRIMEROS BILLETES DEL MILENIO

No es la primera vez (y seguro no será la última) que comparto en mi blog artículos conmemorativos. Como sabéis los que me visitáis de vez en cuando, la Historia es uno de los aspectos que más me motivan en la búsqueda de curiosidades, por lo que todos aquellos productos numismáticos que rememoren hechos históricos concretos pueden siempre tener cabida aquí. No obstante, no es éste un tema en el que yo me prodigue especialmente, ya que por lo general prefiero aquellas monedas o billetes que han hecho historia, no los que la recuerdan, pero el billete de hoy me ha servido para reflexionar sobre ciertos aspectos que me gustaría compartir a continuación, coincidiendo con este 2017 que ahora termina. Cuando lo adquirí, pensé que podría tratarse de la primera emisión del tercer milenio, pero investigaciones posteriores pusieron en duda esta posibilidad.
Anverso del billete de 2 dólares fiyianos conmemorativo del año 2000

El billete en cuestión es una emisión de 2 dólares fiyianos que conmemora de forma manifiesta la llegada del nuevo milenio. El anverso, que homenajea al primer presidente que tuvo Fiyi una vez constituido como república en 1987, Penaia Ganilau, se enorgullece también de ser el primero en celebrar la llegada del año 2000 (expresado como Y2K en alusión al temido "efecto 2000"). El reverso, además de mostrar la belleza natural de este país oceánico y su variedad étnica y cultural, se reivindica como el primer estado en dar la bienvenida al nuevo milenio, reproduciendo un mapa de su parte oriental por el que pasa el meridiano 180º bajo un sol naciente. No es habitual, al menos en mi experiencia, encontrar billetes conmemorativos: por lo general esta función se deja a las monedas, que tienen más resistencia y durabilidad. Los billetes se suelen emplear más para emisiones de fantasía ya que dejan más lugar a la imaginación y son menos costosos y más fáciles de producir.

Detalle del anverso: ¿el primer país del milenio?
Pero en este caso merecía la pena una emisión de estas características, al fin y al cabo un cambio de milenio no se ve todos los días. De hecho, Fiyi no fue la única nación que tuvo la idea de conmemorar el año 2000 en sus billetes. China, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, la República Checa o Eslovaquia entre otros también lo hicieron. Recuerdo que el año 2000 se vivía con una mezcla de fascinación y temor. El 2000, durante mucho tiempo sinónimo de un futuro unas veces idealizado y otras apocalíptico, se convertía en presente de la noche a la mañana. Tras la caída del muro de Berlín, la ampliación de la Unión Europea, una economía en crecimiento, y sin la la amenaza yihadista aún percibida como un peligro inminente, el final del siglo XX se afrontaba con cierto optimismo. No obstante, había un asunto que centraba las preocupaciones de los gobiernos de entonces: los potenciales problemas derivados del llamado "efecto 2000", expresado en el numerónimo Y2K. El uso de dos dígitos para reflejar los años en la mayor parte de los programas informáticos hacía presagiar una reacción en cadena de imprevisibles consecuencias cuando de repente los ordenadores regresaran a 1900 (o incluso a un surrealista 19100). Se temía que todo el software que llevara alguna fecha (la gran mayoría) fallase, por lo que si servicios primarios como el suministro de energía o emergencias se detenían esto podía provocar que otros muchos sistemas colapsaran. Al final, y pese a que se registraron algunos problemas informáticos el 1 de Enero de aquel año, la mayor parte de los países se habían preparado de sobra para evitar cualquier riesgo de parálisis, con lo que todo el mundo pudo celebrar la llegada del final de siglo y milenio con total normalidad. 

El archipiélago de Fiyi presumía además por ser el primer país que saludaba el nuevo milenio dada su singular posición geográfica en medio del Océano Pacífico, allí donde se sitúa la llamada "línea internacional de cambio de fecha", coincidente con el meridiano 180º. Como es sabido, en esta zona del Pacífico los territorios pueden encontrarse en días diferentes dependiendo del lado en el que se sitúen con respecto a esta línea imaginaria. Así, Samoa Occidental, que se encuentra al oeste de esta línea va un día por delante de la Samoa estadounidense que se encuentra al este, pese a que la hora es prácticamente la misma. Es cierto que el meridiano 180º toca tierra en las islas Fiyi, pero este meridiano no coincide totalmente con la línea de cambio de fecha, sino que le sirve de referencia. En realidad la línea de cambio de fecha se ha alterado para incluir en el mismo huso horario a determinados estados o territorios, muchas veces dependiendo de sus intereses políticos o comerciales. Así, por ejemplo, si bien el meridiano 180º corta por la mitad las Islas Aleutianas de Alaska, no existen dudas acerca del lado de la línea en el que todas deben incluirse, en este caso el oriental. Por otra parte, el estado de Kiribati, también partido en dos por el meridiano 180 decidió en 1995 situarse en la parte occidental de la línea de cambio de fecha para evitar que un mismo país viviera en dos días diferentes con las consiguientes confusiones y desajustes. Por esta razón Fiyi no pudo ser el primer país en recibir el nuevo milenio, sino Kiribati. El huso horario de Fiyi en relación con el meridiano de Greenwich es de +12 mientras que el de Kiribati es +13 y +14. 

Reverso del billete. A la izquierda, detalle de las islas sobre el meridiano 180º
Aún así, podríamos pensar que Fiyi pudo ser el primer país en recibir el nuevo milenio que además decidía conmemorarlo en sus billetes. De nuevo, acabaríamos decepcionados. Nueva Zelanda, que se encuentra en la misma zona horaria que Fiyi, sacó también una serie conmemorativa del año 2000. Es más, el Banco Central de este país permitió a las Islas Chatham, situadas al este en el curioso huso horario +12  3/4, emitir una serie conmemorativa para uso local  que fue puesta en circulación el 1 de Enero de ese año, lo que les convierte con bastante seguridad en los verdaderos primeros billetes del milenio. 

Pero tampoco es conveniente sacar punta a todo, y menos en estas fechas. Lo más importante es que mi colección cuenta ahora con un billete conmemorativo de un momento histórico singular, emitido por uno de los primeros países en vivirlo. Un billete cuya mayor peculiaridad reside quizá en combinar oficialidad con elementos de fantasía, presentes en el diseño y en su reivindicación como primer país del milenio. Y, pese a que es inevitable sentir cierta nostalgia al recordar estos hechos como un pasado cada vez más lejano, debemos siempre poner nuestras miras en el futuro, sobre todo en este nuevo 2018 a punto de comenzar que nos traerá sin duda muchas más curiosidades. Yo al menos pondré todo de mi parte para que así sea. 

A todos y todas, os deseo lo mejor para este nuevo año. 

Sobre el "efecto 2000": 
https://histinf.blogs.upv.es/2012/12/18/el-efecto-2000/
Sobre billetes conmemorativos del año 2000: 
http://tomchao.com/millen.html
Sobre la línea internacional de cambio de fecha: 

viernes, 15 de diciembre de 2017

LOS MOTES DE LA PESETA

Una de las características comunes de muchas monedas con contenido histórico y popularidad (tanto positiva como negativa) es el empleo de motes, algunos verdaderamente ingeniosos, para referirse a ellas. Hoy vamos a tratar el caso de nuestra querida peseta, pero en las más de 200 entradas que llevamos ya hemos podido analizar diferentes ejemplos en el mundo anglosajón. Es el caso del "Mercury dime" (10 centavos de plata) y el "Carter quarter" (1 dólar de 1979) en Estados Unidos o los descomunales "cartwheel pennies" y los enigmáticos "florines góticos" de Gran Bretaña. Si no fuera por piezas como estas mi blog sería claramente más pobre.

La introducción de la peseta en 1868 marcó un hito en la historia monetaria española. Contrariamente a lo que se piensa, no instauró el sistema decimal, pues éste había sido adoptado unos años antes, pero sí lo implantó de forma definitiva. El nuevo sistema buscaba la confirmación de una única unidad monetaria que racionalizara y simplificara el panorama existente hasta entonces, caracterizado por una caótica mezcla de piezas pertenecientes a diferentes épocas, regiones, sistemas y aleaciones. La peseta fue pronto aceptada por la población, tal y como demuestran su larga duración así como su pronta  incorporación al lenguaje de la calle y a la cultura popular, como veremos a continuación.  
Perra gorda y perra chica de 1870 (arriba) y de 1941 (abajo)
antes y después de sufrir los efectos de la inflación

"Perra gorda" y "perra chica" fueron dos motes que recibieron las monedas de cobre (y posteriormente de aluminio) de 10 y 5 céntimos de peseta respectivamente durante toda su existencia, es decir, hasta bien entrada la época de Franco. Los que no vimos estas piezas en circulación no llegamos a utilizar estos términos, pero sí era habitual escuchar a personas mayores hablar de "perras" refiriéndose al dinero o a las monedas en general (véase el término "tragaperras", para referirse a las máquinas de los casinos y salas de juego que aún hoy se sigue utilizando) o emplear expresiones como "para ti la perra gorda" como forma de terminar abruptamente con cualquier discusión estéril. Se las bautizó de esta manera cuando fueron puestas en circulación en 1870 debido al diseño un tanto cánido del león que aparece en el reverso, fácilmente confundible. Estas monedas fueron utilizadas por los españoles durante décadas hasta que fueron desmonetizadas tras la Guerra Civil y sustituidas por las endebles piezas de 10 y 5 céntimos de aluminio, que pese a su diferente diseño continuaron conociéndose de la misma manera.

Cuatro piezas diferentes de 50 cts. de peseta, conocidas como
"dos reales"

¿Qué podemos decir sobre los duros y los reales? Es curioso comprobar cómo las antiguas denominaciones anteriores a la peseta perduraron durante mucho tiempo: en el caso del duro, nada menos que hasta la llegada del euro. Los reales de vellón fueron introducidos durante la invasión napoleónica como un intento serio de establecer una cuenta única que sustituyera progresivamente al anquilosado sistema de tres cuentas (oro, plata y cobre) que dominaba el panorama monetario español. Dentro de este nuevo sistema, el antiguo real de plata equivalía a 2,5 reales de vellón, y el peso fuerte o peso duro (más conocido como real de a 8 o Spanish dollar en el mundo anglosajón) a 20 reales de vellón. Aunque Fernando VII hizo lo posible por suprimir esta medida, durante la época de Isabel II los reales emitidos solo serían de vellón. De esta forma, una vez que se adoptara la peseta en 1868 se tomaría como referencia esta unidad, de tal forma que una peseta de plata equivaldría a 4 antiguos reales de vellón. A pesar de la normalización del uso de la nueva moneda, la población no fue capaz de prescindir de un término que había acompañado sus transacciones comerciales desde tiempo inmemorial, por lo que durante el tiempo en que se emitieron divisores de la peseta (es decir, hasta bien entrado el siglo XX) se conocieron como monedas de "dos reales" a las de 50 céntimos.
Duro de plata de 1884, luciendo
las patillas del rey

Por su parte, las enormes piezas de plata de 5 pesetas recibieron el apelativo de "duro" dado que equivalían a 20 antiguos reales de vellón, es decir, el antiguo peso fuerte o duro  mencionado más arriba, y además coincidían bastante en dimensiones y composición con los antiguos reales de a 8. Pese a perder su valor progresivamente, las monedas de 5 pesetas continuaron manteniendo este sobrenombre a lo largo de todo el tiempo en que la peseta fue la moneda nacional. 

La época de la Restauración fue un verdadero filón en lo que a invención de apodos numismáticos se refiere. Las monedas de plata vieron en pocos años una sucesión de retratos distintos resultante de la muerte de un joven monarca y la llegada al trono de un niño rey. Las piezas de plata de Alfonso XII que reprodujeron su cuarto retrato fueron conocidas como "patillas" debido a este atributo facial, muy prominente en la última etapa de su reinado. Las de Alfonso XIII, el rey que hemos visto crecer en las monedas, conocieron diferentes sobrenombres dependiendo de su peinado ("pelón", "bucles", "tupé") o su atuendo ("cadete"). 

Galería de retratos de Alfonso XIII en las monedas de plata: de izquierda
a derecha: pelón, bucles, tupé y cadete

La II República, pese a su corta duración, dejó entre otros legados numismáticos la última peseta de plata y la primera de metal base. Esta última estaba hecha de latón, lo que le confería un distintivo tono amarillo que le hizo ganar el apelativo de "rubia", máxime si tenemos en cuenta que en el anverso aparecía una alegoría femenina de la República. Este apelativo continuó durante el franquismo y el reinado de Juan Carlos I dado que las monedas de peseta emitidas hasta 1982 en diferentes aleaciones de cobre presentaban un color similar. 
La primera "rubia": moneda de
1 peseta de latón de 1937

No puedo concluir este artículo sin rendir un modesto homenaje a una pieza especial para todos los que crecimos y nos hicimos adultos con la peseta antes de que fuera sustituida por el euro. Durante los últimos años del siglo XX, era habitual entre los jóvenes de mi generación referirnos a las monedas de 100 pesetas como "libras", seguramente por su parecido en tamaño, aspecto y grosor a las monedas de libra británicas que, al igual que la pieza de 100 pesetas, comenzaron a circular en la década de 1980. Fueron sin duda una de las monedas más utilizadas por aquel entonces, ya que debido a los efectos de la inflación las piezas de menor valor apenas servían ya para pagar nada. La peseta había quedado reducida a la mínima expresión, lejos de la consistencia que las "rubias" aún tenían y los "duros" no eran más que una triste sombra de lo que un día fueron. Aún así, pese a que hace ya más de 15 años que estas monedas solo pueden interesar a nostálgicos y coleccionistas, sus motes han permitido que permanezcan en el imaginario colectivo, trascendiendo de esta forma su simple uso cotidiano. Después de todo, ¿quién no dice todavía aquello de "no tengo ni un duro"?


Aledón, J.M. HIstoria de la Peseta, Real Casa de la Moneda, Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, Madrid 2002
https://es.wikipedia.org/wiki/Duro_(moneda)

jueves, 30 de noviembre de 2017

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (VIII)

Compartir monedas como la de hoy es un verdadero placer, no en vano fueron piezas como esta las que me inspiraron para la puesta en marcha de este blog hace ya casi seis años. Pese a ser uno de los modelos numismáticos más comunes del sur de la India, no me resultó nada fácil dar con ella dado que en España aún no es muy común el coleccionismo de moneda asiática, pero por fin la puedo mostrar en todo su esplendor: con todos ustedes, el hombre-pulpo.



El Imperio Chola en su momento de máxima expansión (s. XI). En azul su territorio
controlado de forma directa, en rosa su zona de influencia (fuente: wikipedia)

viernes, 17 de noviembre de 2017

EL LIARD DE LIEJA

Situación del Principado de Lieja dentro de los Países Bajos
a mediados del siglo XVI
(fuente: http://connaitrelawallonie.wallonie.be/)
Ahora que en estos fríos días vuelve a estar de moda Bélgica por motivos totalmente ajenos a la numismática, he decidido dedicar un breve artículo a una interesante moneda de cobre contemporánea de nuestros reales de a 8 y maravedís: el liard de Lieja. Lieja, situada en la actualidad en la Valonia belga, es un ejemplo que ilustra la considerable fragmentación política y territorial que vivió el continente europeo durante casi toda la Edad Media y la Edad Moderna, una época en la que las monedas utilizadas en el viejo continente se encontraban entre los escasos elementos que mostraban rasgos comunes.  


martes, 31 de octubre de 2017

EL YUAN DE TAIWÁN

Taiwán (en rojo) y la República Popular China
36.000 Km2 frente a 9,5 millones
(fuente: wikipedia)
Ya he comentado alguna vez que desde que tengo uso de razón he sido un apasionado de la Historia y, como tal, siempre muestro interés por la Historia-ficción o ucronía, partiendo desde la base de que se trata de un ejercicio meramente creativo y por tanto estéril en la práctica. No obstante,  no puedo negar que es un ejercicio que me entretiene enormemente.

Siempre he pensado que, para entender la historia reciente de China y Taiwán y las relaciones entre ambas, podemos establecer un símil con nuestro país con un ejemplo de algo que no sucedió pero podría haber sucedido. Imaginemos que, en Marzo de 1939, con los ejércitos de Franco a punto de entrar en Madrid, el Gobierno de la República decide, con el apoyo expreso de Francia y Gran Bretaña, trasladar lo que queda de su administración, ejército y élites políticas e intelectuales a Menorca y constituir esta isla como la sede del gobierno legítimo de España, de tal forma que su constitución y sus leyes continúan aplicándose en este reducido territorio. Franco, ante la amenaza de vérselas con las democracias occidentales y con la inmensa mayor parte del territorio español controlado de forma efectiva, decide no invadir Menorca, al menos en el corto plazo. Con el tiempo la situación se enquista y durante décadas tenemos dos gobiernos españoles compitiendo por ostentar la representación legítima de nuestro país: el Estado Español de Madrid y la República Española de Menorca. La confusión para muchos observadores internacionales estaría servida, y los roces entre ambos gobiernos hubieran estado a la orden del día.
  

miércoles, 18 de octubre de 2017

POT DUANG: EL DINERO BALA (II)


Tras más de cinco años y 200 entradas en este blog es inevitable a veces recurrir a temas ya tratados, pero casos como el de las monedas-bala merecen la pena. Su peculiar forma y estética, así como su largo recorrido histórico hacen de ellas un objeto muy apreciado en el coleccionismo de curiosidades numismáticas. Estas monedas protagonizaron una de las primeras entradas del blog y, desde entonces, he tenido la ocasión de recibir más información de la que expuse en su día, lo cual me ha permitido identificar mejor las tres piezas que muestro en las fotos de más abajo.
Mapa del sudeste asiático a mediados del
s XV. Ayuthaya es el reino occidental en
color rosa claro (Wikipedia) 
El dinero-bala o pot duang se utilizó entre los siglos XIII y XIX, coincidiendo  con la era de los precedentes inmediatos del reino de Tailandia: Sukhotai y Ayuthaya. Inicialmente bajo el dominio khmer, Sukhotai se independizó a mediados del siglo XIII y es considerado el primer reino tai propiamente dicho. Comenzó así un periodo de expansión hacia el sur provocada en gran medida por la presión ejercida por el gran imperio asiático del siglo XIII, los mongoles, que al mismo tiempo completaban la conquista del sur de China. Es probable que estratégicamente los mongoles consideraran beneficioso el establecimiento de pequeños reinos tailandeses en el sureste asiático a expensas de los antiguos reinos indianizados. Sukhotai se constituía en un reino híbrido  basado en la civilización khmer (lo que puede notarse en su religión budista, su arte y su cultura)  aunque con una estructura social típica de los mongoles, basada en la administración de una aristocracia guerrera. La irrupción del reino de Ayuthaya a mediados del siglo XIV cambió el destino de Sukhotai, al ser rápidamente sometido.

sábado, 30 de septiembre de 2017

REACUÑACIONES BIZANTINAS

No es la primera vez (e imagino no será tampoco la última)  que comparto curiosidades de la numismática bizantina en este blog. Como ya he comentado en otras ocasiones, el estudio y coleccionismo de las monedas del estado sucesor de la Antigua Roma en el este ha experimentado un auge en los últimos años, confirmándose como un referente de un periodo histórico singular que marca la transición entre la Edad Antigua y la Edad Media en Europa. Un periodo, recordemos, en el que la emisión de moneda sufre una profunda crisis en occidente y no volvería a cobrar cierta relevancia hasta la época de Carlomagno. Recientemente, examinando un follis de cobre de la época de Heraclio (que ocupó el trono de Constantinopla entre los años 610 y 641) comprobé que tenía elementos que no había visto en otras monedas contemporáneas. Tras una pequeña investigación, comprobé que se trataba de una reacuñación, algo por otra parte muy habitual en  el circulante de cobre de esa época. La pregunta que surge entonces es ¿por qué se extendió esta práctica?

El Imperio Romano de oriente bajo Justiniano. En muchos
sentidos, un gigante con pies de barro (fuente: wikipedia)

domingo, 17 de septiembre de 2017

LA CALIGRAFÍA EN LAS MONEDAS CASH

Después de todos mis análisis de la historia de la moneda china, ha llegado el momento de centrar mi atención en un aspecto que hasta el momento solo he explicado de pasada, pero que no es en absoluto un tema menor en la numismática oriental. Una de las diferencias más apreciables que podemos establecer a priori con la numismática europea o del subcontinente indio es la aparente ausencia de imágenes: las monedas cash, salvo en contadísimas excepciones, no contienen figuras alegóricas o simbólicas sino caracteres que informan sobre su peso (más teórico que real muchas veces) o reflejan el reinado bajo el que se emitieron. No obstante, más allá de estas diferencias, las monedas chinas contienen una gran dosis de expresión artística como veremos a continuación.

Moneda huo quan de principios del siglo I.
Pueden distinguirse los caracteres huo (
)
a la derecha y quan (
) a la izquierda
en caligrafía sigilar
Es inevitable, cuando nos encontramos con cualquier texto escrito en chino, sentir cierta fascinación al contemplar un sistema de escritura tan distinto al nuestro. Si en algún momento decidís aprender este idioma, no esperéis encontrar en su sistema de escritura una lógica similar a la de nuestro alfabeto. De hecho, no existe un “alfabeto” chino como tal, ni un sistema fonético. El lenguaje escrito chino se compone de miles de caracteres (alrededor de 50.000, muchos de los cuales apenas se emplean) provenientes de pictogramas (es decir, dibujos simplificados de objetos), ideogramas (combinación de varios pictogramas que representan ideas) y logogramas (caracteres que representan por sí solos una palabra o morfema, que por lo general se componen de un radical que les da significado y otro componente que indica pronunciación). Estos últimos son los más representativos del sistema de escritura chino, un sistema que debe aprenderse con paciencia a base de reescribir y memorizar caracteres.

jueves, 31 de agosto de 2017

DINERO SIN ÁNIMO DE LUCRO

Soy consciente de que este título puede sonar chocante y contradictorio, pero a cierta edad uno ya está perfectamente habituado a encontrarse con todo tipo de paradojas, de las cuales el dinero no está exento. De la misma manera que existen organizaciones que persiguen fines sociales y por tanto no deben tener beneficios, pero no por ello deben renunciar a gestionarse como si fueran empresas, cada vez surgen más iniciativas que pretenden poner el dinero al servicio de la ciudadanía y no al contrario.

Estas iniciativas, casi siempre locales y ligadas a las llamadas “organizaciones de base” (es decir, aquellas de carácter social más cercanas a la comunidad a la que sirven), se han multiplicado en tiempos de crisis económica, momentos en los que muchas personas se ven afectadas por el desempleo, la precariedad y, en los peores casos, la exclusión social. Se trata de actuaciones en muchos casos que permiten los intercambios de bienes y servicios sin necesidad de contar con dinero físico, aunque sí exista un coste valorado, como ocurre con los bancos de tiempo (en los que los particulares intercambian servicios) o las redes de trueque (en las que intercambian bienes).

martes, 15 de agosto de 2017

EFECTOS DE LA HIPERINFLACIÓN (IX): VIETNAM

Como buen coleccionista que intento ser, no puedo desperdiciar esas ocasiones en las que amigos o conocidos viajan a países fuera de la zona euro y pueden de este modo contribuir sin grandes esfuerzos a la ampliación de mi colección. Siempre me ofrezco generosamente a limpiar de calderilla foránea los bolsillos de todos aquellos viajeros que no saben qué hacer con todo el cambio que no han tenido tiempo u ocasión de gastar. En el caso de mi colección de monedas y billetes de Vietnam, la mayor parte ha sido obtenida gracias a viajes ajenos. Hace unos años un buen amigo que celebraba su luna de miel en el sureste asiático me regaló una interesante colección de monedas locales que abarcaban los siglos XIX y XX, es decir, la colonización francesa, las dos guerras mundiales, el periodo de división entre norte y sur, la guerra entre ambas mitades en la que intervino Estados Unidos y la victoria final de Vietnam del Norte. Se vendían en un folio de plástico con clasificadores, a modo de souvenir para turistas.  Más recientemente, una compañera de trabajo que viajó a la zona tuvo a bien traerme un ejemplar de casi todos los billetes en circulación, un total de 10, por valores de 500, 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000, 50.000, 100.000, 200.000 y 500.000 dong (creo que únicamente falta el de 200, pero debe ser difícil de encontrar dado su bajo valor) que únicamente me costó su equivalente en euros, es decir,  un total de 35 €. Esta amplia muestra de papel moneda, sin tener demasiado conocimiento (por no decir nulo) acerca de la economía y la moneda vietnamita, da una pista acerca de las tendencias inflacionarias que ha sufrido el país. No obstante, hubo algo que me pareció aún más llamativo: ¿dónde estaban las monedas? La respuesta de mi compañera fue simple: no vio ninguna en circulación durante las dos semanas que estuvo allí. ¿Dónde están las monedas de Vietnam?  

viernes, 14 de julio de 2017

NOTGELD EN SERIE(S)

Tiempos duros: "El dinero debe recaudarse de la gente, no cae
de los árboles", dice el reverso de este notgeld de Papenburg
En anteriores ocasiones en las que ha protagonizado este espacio el dinero de emergencia alemán de 1914-1923 (notgeld) hemos podido constatar que estas emisiones no solo trataban de compensar la escasez de circulante propio de un periodo de austeridad e impulsar las economías locales, sino que también constituían una oportunidad para ganar dinero de diferentes maneras. A principios de la década de 1920 era evidente que los billetes notgeld habían suscitado el interés de los coleccionistas y la única forma de mantener este interés consistía en ampliar la variedad de emisiones. De esta forma surgió lo que los estudiosos de esta materia denominaron como serienscheine, es decir, grupos o series de billetes.

viernes, 30 de junio de 2017

FICHAS EN LA CASA DE LA MONEDA

Más de una vez he tenido la ocasión de tratar el tema de las fichas o tokens, verdadero filón para los coleccionistas que buscan alternativas a la numismática tradicional. Hasta hace poco pensaba que una de las condiciones sine qua non para que las fichas se utilicen por parte de los particulares es la falta de circulante que puede tener lugar en diferentes contextos: situaciones de crisis económica o inestabilidad política, escasez de metales o simplemente el carácter remoto de ciertas sociedades en las cuales la lejanía de los centros de poder propicia la aparición de autoridades propias más o menos formales.

Fichas del comedor de la Casa de la Moneda de Mumbai (Indian
Government Mint - Bombay)

miércoles, 14 de junio de 2017

BILLETES DE LOS SEÑORES DE LA GUERRA

Los que entráis por estas páginas os habréis percatado de mi preferencia, dentro de la notafilia, por las emisiones locales. Por lo general, y salvo en algunos casos (como los modernos billetes locales de economía social, por ejemplo), estos billetes son testigos mudos de tiempos difíciles caracterizados por el conflicto y la escasez, pero también son en muchos casos representativos de otras facetas humanas en las que reparamos menos a la hora de coleccionar monedas o billetes, como el deseo de mantener la normalidad en momentos de dificultad, las aspiraciones políticas o económicas de grupos u organizaciones que en circunstancias normales no alcanzarían el poder, o incluso nuevas formas de creatividad (unas más acertadas que otras) lejos de los estrictos patrones que suelen marcar los bancos centrales a la hora de escoger diseños.

viernes, 26 de mayo de 2017

PULSERAS Y TOBILLERAS

El continente africano ofrece numerosos ejemplos de premoneda, algunos de ellos tan extendidos y recientes que aun hoy continúan formando parte del imaginario colectivo y la cultura popular. El ejemplo de hoy, las manillas de África Occidental, tuvo un uso prolongado en el tiempo seguramente gracias al hecho de que reunían muchas de las características propias de las monedas modernas: portabilidad, gran contenido en metal y durabilidad.

Imagen de manilla típica producida en Birmingham
(fuente: Odd & Curious Money, C. Opitz)

miércoles, 10 de mayo de 2017

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (VII)

Extensión máxima del Imperio
 Vijayanagar (ss. XV-XVI)
fuente: wikipedia

La moneda de hoy, pese a sus diminutas dimensiones, es portadora de una riqueza histórica y cultural incomparable. Se trata del fanam del sur de India, emitido de forma continua aproximadamente entre los siglos XIV y XIX, cerca de cinco siglos durante los cuales esta zona del subcontinente indio logró establecer una idiosincrasia propia basada en la defensa de las creencias hinduistas, fuera del control del Sultanato de Delhi, mientras experimentaba los primeros contactos con comerciantes europeos que a la postre acabarían dominando toda la India, económicamente primero y militarmente después.

jueves, 27 de abril de 2017

DINERO DE TRANSICIÓN (LITUANIA 1991)

Los billetes de hoy, que en su simplicidad nos pueden recordar a cupones de racionamiento o dinero de emergencia emitido en periodos bélicos o pos-bélicos (en el fondo, guarda bastantes similitudes con ambas formas de pago) tienen su interés en tanto en cuento son testigos de un hecho que ha marcado (y aun marca) de forma significativa la historia reciente: el colapso de la Unión Soviética.

El Báltico: un quebradero de cabeza para la Unión
Soviética en sus últimos años
El desmoronamiento de la URSS tuvo numerosas causas de índole política y económica, que pueden resumirse en el anquilosamiento de los canales de gestión y participación (con la sombra del Partido Comunista omnipresente en todos los niveles de la administración) y en la escasa eficiencia de su modelo productivo. No obstante, la llamada cuestión nacional, es decir, las tensiones y conflictos latentes entre las diferentes nacionalidades que componían el  estado soviético, tendría un innegable impacto en la aceleración de este proceso.

jueves, 20 de abril de 2017

EL GROSSO VENECIANO

Es para mi un placer dedicar mi entrada número 200 a una de las monedas más representativas de la Baja Edad Media y símbolo del poder económico de la república de Venecia. Esta ciudad-estado llegó a dominar las rutas comerciales con el Levante y Asia, convirtiéndose en puente (no solo comercial, sino también político y cultural) entre el mundo musulmán y los reinos europeos. Su poderío se fraguó en un contexto de decadencia imparable del Imperio Bizantino, cada vez menos influyente y más presionado en todas sus fronteras. Únicamente los descubrimientos de españoles y portugueses a partir de finales del siglo XV y la pujanza otomana pudieron dejar fuera de lugar a esta gran potencia mediterránea.

Territorios controlados por la República de Venecia durante
los siglos XV-XVI (fuente: wikipedia)
Durante toda la Edad Media, y hasta bien entrado el siglo XIX, Italia no era más que (en palabras del canciller Metternich) "una expresión geográfica". Dividida en multitud de estados (bien fueran reinos, ducados, marquesados o repúblicas aristocráticas) durante mucho tiempo fue escenario de los conflictos entre grandes potencias que aspiraban a aumentar su esfera de influencia. No obstante, varios estados de la península italiana tuvieron la capacidad de ejercer una mayor o menor influencia por sus propios medios, especialmente a través del comercio internacional.

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