lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD

No quiero despedir el año sin desear a todos y a todas una feliz Navidad y un feliz año 2013. Como el final de un año natural es siempre una buena ocasión para hacer balance, no puedo evitar recordar que ya casi he cumplido un año con este blog, y debo deciros que no puedo sentirme más contento. Durante estos meses he tratado de mantener una publicación semanal de curiosidades (y hasta nuevo aviso va a seguir siendo así), el número de visitas, aún modesto, no ha dejado de crecer mes a mes, y he tenido la fortuna de contar con la participación de varios lectores a través de sus comentarios, a los que animo a seguir enviando sus opiniones y propuestas.

Por mi parte, puedo afirmar que escribir un blog es una experiencia muy enriquecedora, ya que me anima constantemente a investigar a fondo todo aquel dinero curioso o peculiar y aprender más sobre la historia que hay detrás de él. Si además puede ser utilizado como una herramienta para ampliar las posibilidades del coleccionismo de la comunidad numismática de habla hispana, entonces podré asegurar que su misión principal se habrá cumplido.

Os informo además que a partir de ahora hay dos páginas adicionales disponibles:
·        Una página en la que organizo las curiosidades por países, con enlaces directos a ellas
·        Una página de bibliografía y enlaces que yo he encontrado particularmente útiles, que espero que poco a poco se vaya llenando con vuestras sugerencias.

A todos y todas que me leéis habitualmente, de vez en cuando, por encima, o simplemente pasáis accidentalmente por aquí

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2013

Que seguro nos traerá muchas más curiosidades

miércoles, 19 de diciembre de 2012

UN GRAN BILLETE


Al igual que la última vez que me despedí por vacaciones allá por el mes de Julio voy a compartir con vosotros/as una curiosidad numismática proveniente de esa fuente inagotable llamada Rusia.

Anverso y reverso del billete de 500 rublos de 1912
Siempre he considerado muy interesantes los billetes rusos de principios del siglo XX, por dos razones principalmente. La primera es su llamativo diseño, muy elaborado y con concesiones al clasicismo, tal vez un poco sobrecargado en ocasiones. Muchas veces los billetes impresos no hacen sino reflejar las tendencias artísticas de su tiempo, y en este caso (y esto no es más que una opinión personal) quizá puede observarse una cierta inclinación hacia el Art Nouveau, imperante por aquellas fechas. La otra razón es su gran tamaño. Incluso denominaciones pequeñas como los billetes de 3 y 5 rublos de hace 100 años serían considerados demasiado grandes hoy día para el tamaño de nuestras carteras. Como consejo, os puedo decir que si os interesa comprar alguno de estos billetes es mejor pagar un poco más por emisiones sin circular, porque si los adquirimos circulados es habitual encontrarlos con pliegues. Muchas veces la única manera de transportar uno de estos billetes sin doblar sería dentro de un portafolio. 

viernes, 14 de diciembre de 2012

CÓMO FABRICAR TU PROPIO DINERO (II)

Serie completa de billetes de Len Hill para conseguir
fondos para el santuario de aves de Jason Islands
Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de compartir los tristemente conocidos biletov rusos, certificados de acciones emitidos por la empresa de Sergei Mavrodi MMM a mediados de los 90 que no fueron más que un instrumento para llevar a cabo una gigantesca estafa piramidal. Estos biletov hábilmente imitaban al papel moneda, dándole cierta imagen de seriedad ante los incautos inversores. Hoy vamos a ver otro ejemplo de emprendedores que emiten sus propios billetes, pero en esta ocasión por una buena causa: la conservación del medio ambiente.

viernes, 7 de diciembre de 2012

BILLETES DE LA GUERRA CIVIL

Emisión local de 50 cts. de Albacete (1937)
No puedo dejar que concluya el año sin dedicar unas líneas a uno de los artículos preferidos de los coleccionistas españoles: los billetes locales de la Guerra Civil, es decir, nuestro propio dinero notgeld.

Los orígenes de estas emisiones hay que buscarlos en las mismas causas que propiciaron la aparición de los sellos-moneda, que compartimos aquí hace unos meses. En un momento especialmente convulso y de incertidumbre general (como es el caso de la Guerra Civil española) los particulares tienden a atesorar todo el dinero de metal fino del que pueden disponer (especialmente si es de plata) al ofrecer mayor seguridad que el papel moneda. Las autoridades, por su parte, recaudan todo el dinero metálico posible para sufragar los esfuerzos bélicos, de tal manera que se acaban viendo obligadas a emitir papel moneda provisional para poder facilitar las transacciones económicas rutinarias. Se cumple así la llamada Ley de Gresham según la cual el dinero “menos fiable”, es decir, de menor valor intrínseco, se impone en la circulación al dinero de metal fino en tiempos de inseguridad.

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