miércoles, 28 de agosto de 2013

LAS MONEDAS PROHIBIDAS DEL TIBET

Anverso del sho con el León de las Nieves y las Montañas
Nevadas al fondo
Hoy quiero dedicar un espacio a unas interesantes monedas de un lugar del mundo del que sabemos algo gracias sobre todo a su gobierno en el exilio, representado por un líder espiritual de gran relevancia, el Dalai Lama. Me refiero, por supuesto, al Tíbet, un país de enormes dimensiones que hoy en día es una región autónoma integrada en la República Popular China, aunque para muchos de sus habitantes esta circunstancia se debe a una ocupación militar ilegítima. ¿Cuál es la historia de esta vasta región de Asia Central?

Cuando se observa la historia del Tíbet resulta sorprendente que no se trate de un país independiente. Puede decirse que el Tíbet siempre ha sido una nación diferenciada con respecto a China en cuanto a raza, lengua, religión y el hecho no menor de que durante dos milenios su historia haya discurrido por caminos distintos. El hecho de que en algunos momentos haya podido considerarse un estado satélite de grandes potencias vecinas como el imperio mongol en el siglo XIII o la China de los emperadores manchúes en el siglo XVIII no resta fuerza en absoluto a esta evidencia. Sin duda, hoy día existen muchos estados independientes de pleno derecho que históricamente han disfrutado de mucha menos independencia de facto.

lunes, 19 de agosto de 2013

CUPONES DE RACIONAMIENTO

Libreta de colección de cupones de 1952
Muchas de las veces que muestro curiosidades españolas he de enmarcarlas en uno de los momentos más convulsos de nuestra historia. Me refiero, cómo no, al período de la Guerra Civil y la consiguiente posguerra, que marcaron profundamente a generaciones de españoles. Los cupones de racionamiento, utilizados en la década de 1940 no solo en España sino en todo un mundo en guerra, son testigos mudos de una época marcada por la escasez y las dificultades que familias enteras tenían que hacer frente para poder acceder a los alimentos más básicos.

El racionamiento consiste básicamente en el reparto controlado de bienes escasos con el fin de asegurar el abastecimiento. Es propio por tanto de tiempos de escasez, normalmente como consecuencia de un conflicto bélico o una crisis económica aguda. Los primeros gobiernos de Franco, pese a sus prisas por una rápida vuelta a la normalidad económica, tuvieron que rendirse a la evidencia. El coste humano y económico de la guerra civil había sido descomunal, el tejido productivo había quedado seriamente dañado y la población, gran parte de ella víctima de la guerra, había sufrido un empobrecimiento general con respecto a 1936. A ello hay que añadir un hecho no menor: las autoridades franquistas a partir de 1939 se tuvieron que responsabilizar de abastecer a toda la población española y no solo a una parte como había ocurrido hasta entonces. Lo que había sido “Zona Nacional” durante la guerra (básicamente el noroeste peninsular), que había tenido un abastecimiento relativamente más cómodo, notaba ahora también los efectos de la escasez, pues se incorporaron grandes núcleos de población que habían estado bajo control republicano: Madrid, Cataluña y Levante.
Cupones correspondientes a diferentes productos
básicos: aceite, arroz, azúcar...

El 10 de Marzo de 1939, poco antes de que las tropas nacionales alcanzaran "sus últimos objetivos militares", se creó la Comisaría General de Abastos y Transportes (CGAT) dependiente del Ministerio de Industria y Comercio, organismo sobre el que recaería la responsabilidad de garantizar el abastecimiento de alimentos básicos en todo el territorio. El 14 de Mayo de 1939 las autoridades franquistas implantaron el régimen de racionamiento en toda España con el fin de garantizar un reparto equitativo de alimentos entre la población y evitar el acaparamiento y por tanto el mercado negro. El primer objetivo fue extremadamente difícil de cumplir, pero el segundo probó ser prácticamente imposible.

viernes, 9 de agosto de 2013

DINERO QUE SE FUMA

La entrada de hoy, dedicada al tabaco como moneda corriente de cambio, no sé si puede enmarcarse dentro de la numismática. Seguramente no. Eso si, os puedo asegurar que es un tema que invita a la reflexión, en tanto en cuanto pone de manifiesto la curiosa naturaleza del dinero, y sobre todo el valor que el ser humano le otorga.

No es necesario ser historiador para adivinar las consecuencias económicas que sufrieron los alemanes tras la II Guerra Mundial. El « suicidio colectivo » al que Hitler abocó al pueblo alemán cuando ordenó luchar hasta las últimas consecuencias, aún cuando la guerra estaba absolutamente perdida, dejó un tejido productivo devastado y un reichsmark considerablemente devaluado. Durante los años en que la contienda tuvo lugar las autoridades nazis aumentaron sensiblemente la masa monetaria con el fin de poder financiar el esfuerzo bélico. Se calcula que al final de la guerra existía una masa monetaria en circulación de unos 300 billones de reichsmarks frente a unos bienes disponibles por valor de 50 billones. De esta manera, la población alemana se encontró con que sus ahorros apenas servían para nada, pues su dinero acumulado había perdido casi todo su valor.

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