viernes, 12 de diciembre de 2014

MONEDAS DE PLÁSTICO

Anversos de las monedas de 1, 3, 5 y 10 rublos de plástico
de la República de Transnistria
Normalmente las curiosidades que muestro aquí tienen cierto grado de antigüedad, en mayor o menor medida.  Algunas son relativamente recientes, de hace unas pocas décadas, mientras que otras pueden contar con varios siglos de existencia. Es extraño que me refiera a curiosidades numismáticas actuales, pero hoy voy a hacer una excepción, pues las llamativas monedas de las imágenes fueron puestas en circulación el pasado verano. No se trata de fichas o tokens, sino de monedas de plástico, emitidas por una autoridad que representa un buen ejemplo del limbo jurídico-político en el que puede hallarse todo aquel territorio que se independice sin reconocimiento internacional. Estoy hablando de Transnistria, formalmente perteneciente a Moldavia pero independiente de facto, con sus instituciones, himno, servicio postal, moneda y el nada desdeñable respaldo de Rusia, nación en la que aspira integrarse un día. 


Hace unos meses ya hicimos referencia a esta franja de tierra situada en la margen oriental del río Dniéster, al este de Moldavia en su frontera con Ucrania. Tras la desintegración de la Unión Soviética este territorio, de habla mayoritariamente rusa, entró en conflicto con la nueva República de Moldavia, y, tras un acuerdo auspiciado por Rusia aceptó el estatus de República Moldava Pridnestroviana, que le hace comportarse en muchos sentidos como un país independiente.  

Reversos de las monedas de plástico
El pasado mes de Agosto, este territorio se convirtió en pionero en cuanto a la utilización de nuevos materiales en la emisión de circulante. El Banco de la República de Transnistria anunció entonces, con ocasión del 20 aniversario del lanzamiento de su propio rublo, que ponía en circulación monedas de un material compuesto o plástico. Se trata de emisiones por valor de 1, 3, 5 y 10 rublos que aparentemente fueron desarrolladas en Rusia. Aunque recuerdan mucho a las fichas de casino o juegos de mesa, son resistentes y rugosas al tacto. Como podéis apreciar en las imágenes, presentan diferentes formas geométricas y colores:

  • 1 rublo: amarilla y redonda (26 mm.)
  • 3 rublos: verde y cuadrada (26 mm.)
  • 5 rublos: azul y pentagonal (28 mm.)
  • 10 rublos: roja y hexagonal (28 mm.)


Todas ellas muestran retratos de personajes relevantes de la historia rusa, concretamente del siglo XVIII: Alexander Suvorov, Franz De Volan, Pyotr Rumyantsev, y la emperatriz Catalina II, responsables de que Rusia se convirtiera en una potencia europea de primer orden. Los reversos están dominados por patrones romboides simples y contienen las iniciales del Banco de Transnistria, la denominación y el año de emisión.  Para demostrar que estas monedas van en serio, disponen de diferentes elementos para prevenir su falsificación: textura especial, elementos de contorno, microtextos y efectos luminiscentes cuando se exponen a rayos infrarrojos o ultravioletas.

Anverso de la moneda de 1 rublo,
con el retrato de A. Suvorov
Pese a la incredulidad de los usuarios y coleccionistas en general, hay motivos para pensar que monedas de plástico como éstas puedan ser adoptadas por más países en un futuro próximo. Las monedas de metal pueden resultar costosas de fabricar, sobre todo si sus denominaciones son de bajo valor. Ha habido casos recientes, como en India, en los que se ha traficado con monedas para la fabricación clandestina de objetos (como por ejemplo cuchillas) en un momento en que el valor del metal ha superado con creces el valor facial, lo cual ha acarreado problemas de escasez de circulante entre la población. Utilizar materiales más económicos como el plástico puede ofrecer una solución práctica a estos problemas.

Además, el plástico lleva años utilizándose en los billetes como bien sabemos. Se trata de un material más resistente que el papel moneda, lo cual a la larga ahorra costes de emisión a las autoridades pues no es necesario reponer los antiguos billetes con tanta frecuencia. Si el público ha podido aceptar nuevos materiales en el pasado para la fabricación del dinero, es más que probable que pueda aceptar monedas de plástico también.


Parece ser que hoy en día las monedas de plástico de Transnistria circulan junto con los billetes de igual denominación, aunque se espera que los reemplacen con la mayor brevedad. Por la información a la que he tenido acceso, da la impresión de que este territorio está siendo utilizado como campo de pruebas para esta nueva forma de dinero, y no parece haber de momento más países que se hayan adherido a la iniciativa. En cualquier caso, creo sinceramente que, si en algún momento el empleo de monedas de plástico se generaliza, Transnistria se habrá hecho un hueco de pleno derecho en la Historia del dinero. 


2 comentarios:

  1. ¡Que interesante!, no sabía de su existencia. Y buscándolas en el sitio "Colnect", encontré que también existen monedas de plástico en Palaos. Son muy bonitas, ver aquí: http://colnect.com/es/coins/list/composition/117-Material_Compuesto
    Saludos cordiales,
    V.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Vivían a, no sabia acerca de estas monedas. Me as dado una buena idea para una futura entrada. Un saludo cordial

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