lunes, 31 de marzo de 2014

DINERO DE GUERRILLA DE LAOS

Durante los siglos XIX y XX numerosos estados han tenido que hacer frente a una forma de conflicto armado cuyas características son en muchas maneras distintas, o incluso contrarias, a la guerra convencional. La táctica de guerrilla, término acuñado en la España de la época napoleónica y que hoy día posee alcance universal, está pensada para combatientes en situación de inferioridad numérica y material. No plantea jamás un ataque frontal contra el enemigo, sino de forma esporádica mediante escaramuzas, normalmente aprovechando un tipo de terreno favorable, que minen la moral del contrario. La aspiración principal no es ganar el conflicto sino resistir y provocar el desgaste, que en ciertas condiciones puede ser una forma de vencer.

Normalmente han sido potencias colonizadoras las que se han visto obligadas a afrontar este tipo de lucha, aunque también se ha utilizado en conflictos internos, algunos de los cuales aún perduran. En el sureste asiático se dieron ambas circunstancias durante varias décadas, ya que los movimientos de lucha contra los colonizadores (franceses o japoneses) dieron paso a conflictos civiles internos, resultado de un proceso descolonizador deficiente. Y resultado también de las tensiones propias del periodo de la Guerra Fría, en la que las opciones disponibles eran por lo general excluyentes. Los partidarios de un modelo prooccidental no podían coexistir con los defensores del comunismo, y viceversa.

martes, 25 de marzo de 2014

MONEDAS DE CARTÓN (II)

Una de las conclusiones a las que he llegado en mi constante búsqueda de curiosidades es que Cataluña ha tenido desde hace tiempo una iniciativa especial para producir dinero de emergencia. Quedó demostrado durante la Guerra de Independencia contra Napoleón (1808-1814) con sus monedas de duro en honor a Fernando VII y posteriormente durante la Guerra Civil de 1936-39, siendo la región dentro de la zona republicana que más emisiones locales produjo (más de un 40 % del total de billetes locales, según la web http://www.billetesmunicipales.com/ )
Sello de ahorro escolar de la Caja de Ahorros
y Monte de Piedad de Barcelona (hoy parte
de La Caixa) de una peseta

Lo que me sorprendió recientemente fue descubrir que durante el periodo de transición del franquismo a la democracia constitucional (1975-78) los barceloneses utilizaron unos pequeños cartones plastificados del tamaño de sellos de correos emitidos por las cajas de ahorros locales. Como vimos hace unas pocas semanas, los acontecimientos políticos y económicos de mediados de los años 70 afectaron al circulante monetario español. La inflación dejó inservibles a los divisores de la popular rubia y el falso rumor acerca de la retirada de las monedas con la efigie de Franco provocó cierto acaparamiento entre la población. La escasez de monedas de peseta, que constituían ahora la más baja denominación (teóricamente aún circulaban los 50 céntimos de aluminio pero en la práctica apenas se utilizaban) llevó a las autoridades monetarias de 1978 a solicitar asistencia a otras entidades emisoras de moneda como la Casa de la Moneda chilena o la Royal Mint británica.

martes, 18 de marzo de 2014

LAS RUEDAS CELTAS

La entrada de hoy hace referencia a un objeto envuelto en un aura de misterio, relacionado con un pueblo y una cultura que se asentaron durante siglos en la mayor parte del continente europeo, desde la península Ibérica a la actual Turquía. Se trata de los celtas, llamados keltoi por los griegos y celtae por los romanos, y conocidos también como galos o de otras muchas formas dependiendo de la zona en la que se asentaran y el conjunto de pueblos que representaran (celtíberos en la península Ibérica, insubros en el norte de Italia, gálatas en la península de Anatolia, belgas, etc). El misterio al que me refiero se encuentra en unas curiosas "ruedas" de bronce de diferentes diseños y tamaños, cuya función no está hoy en día clara, aunque siempre se ha sospechado que pudo haber sido monetaria.  

viernes, 7 de marzo de 2014

LA DEVALUACIÓN DEL ANTONINIANO

El antoniniano, la moneda de referencia del siglo III romano, es hoy en día un objeto muy popular dentro del coleccionismo numismático. A su indudable interés histórico hay que añadir su gran variedad en los reversos y la buena calidad de los retratos imperiales, así como su (salvo excepciones muy concretas) buen precio. Cuando los analizamos nos llama mucho la atención el hecho de que un antoniniano de Gordiano III (238-244 d.C.) apenas tiene nada en común con uno de Claudio II (268-270 d.C) en cuanto a tamaño, peso, calidad y contenido en plata. La obvia razón de estas diferencias se encuentra en la rápida devaluación a la que fue sometida esta moneda durante la gran crisis del siglo III, periodo en el que el Imperio Romano corrió el cierto riesgo de desaparecer como entidad jurídico-política.

La devaluación de una moneda es un instrumento de política monetaria al que se recurre más o menos desde que existen autoridades con responsabilidad de emitir dinero para la circulación. Tradicionalmente, los gobernantes recurrían a este instrumento para hacer frente al sostenimiento del gasto público, mayor aún en momentos de conflicto bélico. En épocas recientes las devaluaciones se han hecho frente a divisas de referencia, como el dólar. Antiguamente, cuando esas referencias eran los metales preciosos, la devaluación era literal: se rebajaba el contenido de metal precioso de la moneda, mezclándolo con otro de menor valor. Se trata de una medida en cualquier caso cortoplacista, ya que, si bien puede servir para mantener el gasto público existente en un momento dado, las consecuencias a medio-largo plazo son devastadoras para la población: inflación desbocada, empobrecimiento general y consiguiente paralización de la actividad económica.

Los primeros antoninianos. De izda. a dcha. Heliogábalo (218-222 d.C.),
Gordiano III (238-244 d.C.) y Filipo (244-249 d.C.)

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