viernes, 14 de octubre de 2016

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (VI)

Extensión del sultanato de Delhi
durante el siglo XIII (fuente: wikipedia)
Seguimos hoy en India, fascinante país que últimamente tenía un tanto descuidado. Hoy voy a centrarme en el tangka de plata, moneda de referencia del sultanato de Delhi (1206-1526), una era especialmente significativa en la historia del país, ya que por primera vez desde los tiempos del Imperio Maurya (ss. IV-II a.C.) la mayor parte del subcontinente se unificó bajo un mismo soberano.  

Sin embargo, esta unificación no fue duradera, cosa que no sorprende cuando comprobamos que el sultanato de Delhi presentaba ciertas carencias crónicas. Una de estas carencias se manifestaba en su debilidad estructural, ya que todos los intentos de establecer una administración efectiva del territorio fuera de la capital solían estar condenados al fracaso. Por otro lado, las intenciones centralizadoras de los sultanes chocaban constantemente con el poder local representado en la nobleza o los líderes militares, siempre celosos de salvaguardar sus intereses, lo cual conducía a una continua inestabilidad política. Las formas muchas veces despóticas y crueles de los sultanes no ayudaban precisamente a mejorar esta situación.  


Las fronteras geográficas del sultanato fueron muy cambiantes, aunque por lo general el núcleo duro se situó en el norte de la actual India: además de la región de Delhi, el Punjab y la llanura gangética (Uttar Pradesh, Bihar y Bengala Occidental).  Aún así, en muchos momentos el control efectivo del territorio por parte del sultán no pasó de la región de Delhi, y el sometimiento de las regiones al sur del Ganges fue más teórico que real. Por el norte los mongoles siempre se mostraban amenazantes, y sus incursiones periódicas constituyeron un quebradero de cabeza para los ejércitos del sultanato.
   
Anverso de tangka de plata de Sikander (1488-1517)
La situación interna también presentaba problemas de difícil solución, especialmente en lo tocante a la cuestión religiosa. El sultanato había sido fundado por los guríes o góridas, un pueblo turco-afgano de religión musulmana que anteriormente se había establecido en la zona que hoy ocupan Afganistán y norte de Pakistán. Al pretender dominar una población mayoritariamente hindú los choques fueron inevitables, especialmente cuando los sultanes trataban de imponer las leyes y costumbres islámicas. La coexistencia fue por lo general posible pero las tensiones siempre se mantuvieron latentes. 

Con todo, el sultanato tuvo una vida de tres siglos durante los cuales gozó de un gran prestigio en la zona, así como de épocas de esplendor y expansión. Culturalmente se considera a la era del sultanato de Delhi como de renacimiento gracias a la fusión de las tradiciones indias y musulmanas y la influencia persa. Económicamente destacó por los avances en las técnicas agrícolas, en particular la irrigación, así como por el desarrollo del comercio y la artesanía (textiles y artesanos del metal y la piedra) gracias a la demanda de las clases dirigentes. La prosperidad económica puede verse en la cantidad y variedad de moneda acuñada durante esta etapa, aunque también fue reflejo de su decadencia como veremos a continuación.

Generalmente se establece el comienzo del sultanato en el momento en que se independiza de hecho de los conquistadores guríes en 1206. Aunque el subcontinente indio fue de los pocos lugares de Asia que se mantuvo a salvo de las invasiones mongolas, las incursiones de este temible pueblo fueron una amenaza constante. En 1241 la ciudad de Lahore (actualmente en el norte de Pakistán) fue saqueada, lo que convirtió a Delhi en la ceca principal de todo el sultanato. Tal y como comenta Tye, a partir de ese momento se rebajó el contenido de plata del jital, y con el metal sobrante se comenzaron a acuñar tangkas de plata de 11 grs. de peso (una medida que aún hoy es objeto de discusión),que pasó a ser la moneda de referencia en la región. Al mismo tiempo se siguió produciendo moneda de cobre y vellón de forma extensa, así como tangkas de oro.

Reverso del tangka de plata de Sikander
Durante la primera mitad del siglo XIV el sultanato vivió momentos de gran expansión territorial. El sultán Alauddin (1296-1316), de la dinastía Khalji, incorporó gran parte de la meseta del Deccan en la India central, consiguiendo un cuantioso botín que enriqueció considerablemente las arcas del estado y sirvió para incrementar la acuñación de tangkas de plata. Posteriormente  el sultán Muhammad III (1325-1351) de la dinastía Tughluq, quiso ir más allá y se embarcó en la empresa de la conquista de todo el subcontinente.

Estos ambiciosos planes requerían una considerable financiación, para lo cual Muhammad recurrió a la devaluación de la moneda de plata y al uso de la moneda fiduciaria, a imitación de lo que ocurría en la vecina China. Así, Muhammad decretó la emisión de un nuevo tangka de latón respaldado por las autoridades de igual valor facial que las piezas de plata lo cual, como nos podemos imaginar, condujo en poco tiempo al colapso de las finanzas del sultanato. 

El problema principal que encontró el sultán es que no disponía de una estructura administrativa eficaz para sustentar esta reforma, con lo que la práctica de la falsificación se extendió. Al mismo tiempo, como los impuestos podían pagarse con la nueva moneda, el estado sufrió incalculables pérdidas. Pronto se comprobó que el gran imperio levantado por Alauddin y Muhammad, que abarcaba casi toda la India por primera vez desde la Antigüedad, era un gigante con pies de barro. A los problemas financieros se unieron hambrunas, revueltas campesinas y las tensiones con los gobernadores locales, que desembocaron en la pérdida de la mayor parte de los territorios que el sultanato había conquistado en las últimas cinco décadas. El sucesor de Muhammad, Feroz (1351-1388), trató de estabilizar las maltrechas finanzas del estado, pero continuó emitiendo tangkas devaluados de menor contenido en plata y un peso reducido de alrededor de 9 grs. 

La moneda que hoy ilustra las imágenes es precisamente uno de estos tangkas, emitido ya al final del sultanato a principios del siglo XVI. Ambas leyendas están en árabe, el anverso hace referencia al nombre del soberano (en este caso Sikander, que gobernó entre 1488 y 1517) y el reverso al momento en que la moneda fue emitida (en este enlace podéis ver una descripción más detallada de las leyendas http://coinindia.com/galleries-lodi.html) Mide 17 mm y, pese a su pequeño tamaño, pesa 8,7 grs. debido al considerable grosor que tiene (5 mm), que hace que sea posible mantenerla de canto sin que caiga de un lado u otro.



En muchos sentidos la dinastía Lodi (1451-1526) puede considerarse "el canto del cisne" del sultanato de Delhi, ya que volvió a recuperar el control efectivo del norte del India y tuvo lugar, especialmente de la mano de Sikander (considerado un mecenas de la cultura y las artes), un impulso del arte y la literatura islámica en India. No obstante, su sucesor Ibrahim (1517-1526) fue víctima de las tensiones entre el poder central y la nobleza turco-afgana que había elevado al poder a esta dinastía, que acabó derrocándolo y sentando las bases del imperio mughal.

Embree, A.T. y WIlhelm, F. India: Historia del subcontinente desde las culturas del Indo hasta el comienzo del dominio inglés, Historia Universal Siglo XXI vol. 17 Madrid 1981


Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

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