viernes, 25 de marzo de 2016

MONEDAS OTOMANAS

Área aproximada del emirato de
Osman I, origen del Imperio Otomano
fuente: wikipedia
La caída de Constantinopla, antigua capital del Imperio Romano oriental (denominado comúnmente Bizancio), fue un acontecimiento que conmovió un mundo que evolucionaba hacia una nueva era. Tradicionalmente se hacía coincidir el final del Imperio Bizantino con el de la Edad Media, seguramente por la necesidad que el ser humano tiene de simplificar lo más posible las razones de cualquier cambio sustancial, no obstante hoy en día prefiere enmarcarse el 29 de Mayo de 1453 dentro del contexto general de transición del medievo a la Edad Moderna junto con otros hechos trascendentales como los descubrimientos geográficos o los avances técnicos y científicos (destacando especialmente por muchos motivos la irrupción de la imprenta).

miércoles, 16 de marzo de 2016

UNA CUESTIÓN DE FAMILIA (PORTUGAL 1826)


Desde el momento en que tuve acceso a billetes como los assignat o los mandat, testigos mudos de la época de la Revolución Francesa, siento cierta debilidad por los billetes antiguos. Contrariamente a lo que podemos pensar, el papel moneda de hace más de 200 años no tiene por qué ser caro, ya que pudo producirse de forma masiva (véanse los ejemplos franceses) y, puede además encontrarse en muy buen estado. Esto último tiene mucho mérito ya que por lo general el papel resiste peor el paso del tiempo que el metal.  En el caso que hoy nos ocupa, el mérito es mayor ya que se trata de un billete emitido a finales del siglo XVIII que circuló hasta bien entrado el siglo XIX. Lo más interesante, como suele pasar con las curiosidades que aquí comparto, es la historia que tiene detrás, y es que un billete como este refleja como ningún otro objeto las tensiones de toda la Europa post-napoleónica entre absolutismo y liberalismo.


Anverso de billetes de 20.000 reis del Real Erario de 1798

domingo, 6 de marzo de 2016

LOS BILIMBIQUES (III)

Francisco "Pancho" Villa (1878-1923)
Me complace volver hoy, después de algún tiempo, a los billetes locales de la Revolución Mejicana (1910-1917) conocidos como "bilimbiques", bautizados así en honor a William Week, pagador norteamericano de la mona Green de Cananea en el norte del país, que se distinguió por pagar a sus trabajadores con vales de papel. Una época convulsa e insegura (que, en algunos periodos se puede calificar como guerra civil más que como revolución) hacía necesaria la emisión de dinero local ante el previsible atesoramiento de moneda oficial. La peculiaridad del billete de hoy, conocido popularmente como "las dos caritas", es que se trata del dinero puesto en marcha por uno de los hombres que personifica este periodo de la historia de Méjico: Francisco "Pancho" Villa.

Nacido en el estado de Durango, y apodado por sus partidarios como el Centauro del Norte, su nombre de nacimiento fue Doroteo Arango. Diferentes circunstancias de su vida juvenil, marcada por la pobreza y las dificultades, le llevaron situarse en los márgenes de la ley y el bandolerismo, lo cual curiosamente le dotó de dos cualidades que serían indispensables años después. Una, la habilidad como estratega y conocedor del terreno en una lucha de guerrilla. Otra, la popularidad entre el campesinado y los sectores más empobrecidos, que vieron en él un auténtico defensor de sus intereses.

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