viernes, 17 de febrero de 2017

LOS ORÍGENES DE LA MONEDA EN INDIA

Para los que seguís regularmente mi blog, veréis que las monedas de hoy han protagonizado entradas con anterioridad (v. Monedas Indias de la Antigüedad II), pero esta repetición tiene una explicación. Como me ha ocurrido en otras ocasiones, la aparición de nuevas y fiables fuentes de información me ha llevado a ampliar y actualizar lo escrito anteriormente. Hoy me complace desarrollar más en profundidad acerca de las monedas más representativas de la India de la Antigüedad, concretamente las piezas de plata de  cinco símbolos conocidas como karshapana

Como ya hemos comentado otras veces, no deja de ser curioso que las monedas surjan más o menos al mismo tiempo en tres lugares totalmente alejados geográfica y culturalmente: Grecia, India y China. Parece indiscutible que el primer lugar en el que se emplearon las monedas fue en Lidia en Asia Menor a finales del siglo VII a.C. y más  menos un siglo después comenzaron a circular también en el norte de India y en diferentes reinos de China durante el llamado Periodo de los Estados Combatientes. Todos estos lugares se encontraban entonces fragmentados políticamente pero al mismo tiempo experimentando un auge del comercio y la urbanización, elementos básicos en la adopción de un instrumento facilitador de intercambios como la moneda. 

Mapa del subcontinente Indio que muestra la posición de los reinos Mahajanapadas (fuente: wikipedia)


Pese a la lejanía, parece también aceptado que la primera moneda india tenía una indiscutible influencia de la griega. En los siglos VI-V a.C., momento en que comenzamos a contar con testimonios creíbles sobre la historia de India, el norte del subcontinente estaba dividido en 16 reinos conocidos como Mahajanapadas, siendo el más importante el de Magadha en la cuenca del Ganges al noreste. Estos reinos, en su mayor parte constituidos como repúblicas aristocráticas, poseían su propio ejército y administración y gozaban de rutas comerciales fluidas y eficaces, aunque durante el periodo que nos ocupa fueron poco a poco absorbidos por los dos reinos de corte más absolutista: Magadha y Kosala. Al oeste tenían como vecino al poderoso Imperio Aqueménida, que en su plenitud llegó a dominar los territorios comprendidos entre los Balcanes y el río Indo: Persia, Asia Menor, norte de Egipto y los modernos Pakistán y Afganistán. Este imperio, conquistador de parte del mundo helenístico, se convirtió en muchos sentidos en el puente entre India y occidente, y el empleo de la moneda fue un buen ejemplo de ello.  

Las primeras monedas del subcontinente indio: piezas de
Kabul y Gandhara de aprox. 450 a.C. (Early World Coins,
R. Tye p. 65)
La moneda, tal y como se había empezado a emitir en Asia Menor, llegó al subcontinente indio a través del Imperio Aqueménida. Los persas, que efectuaban sus pagos en plata al peso, empezaron a familiarizarse con las monedas de la Antigua Grecia durante los siglos VI-V a.C.,de tal manera que durante esta época diferentes gobernadores locales comenzaron a adoptar este nuevo sistema de pago. En la zona de Kabul, es decir, los confines orientales del imperio, seguramente a mediados del siglo V a.C., las autoridades locales pusieron en marcha piezas de plata imitativas de las primeras monedas griegas, con diseños simples geométricos o de animales en ambas caras. Consistían en cospeles de plata de unos 11 grs. de peso con una marca perforada en cada cara. Más al este, en la región de Gandhara (este de Afganistán y norte de Pakistán) durante la misma época se popularizaron unas monedas con forma de lingote de también 11 grs. de peso rectangulares con dos símbolos en forma de rueda perforados a ambos lados, que fueron emitidos seguramente hasta la época de las conquistas de Alejandro.

Pieza con cuatro símbolos circulares
en el anverso del reino de Kasi
al norte de India
(Early World Coins, R. Tye p. 30)
Tras estos acontecimientos no tardarían en aparecer piezas de plata en los reinos de la cuenca del Ganges al noreste de India. El reino de Kasi comenzó a emitir unas piezas de plata ovaladas de alrededor de 6 grs. de peso con cuatro símbolos perforados en el anverso con forma de rueda, seguramente como una variante de los lingotes de Gandhara. Estas piezas sirvieron de inspiración para la emisión de las que circularon posteriormente en otros reinos vecinos como Kosala, Shakya o Ashmaka, dando lugar a monedas de plata de diferentes medidas y formas con uno o varios símbolos perforados en el anverso, un modelo que sería plenamente adoptado también por el reino de Magadha, que a finales del siglo V o principios del IV comenzó a acuñar monedas con cinco símbolos diferentes en el anverso, dando lugar a las primeras karshapanas. 

El siglo IV a.C. es muy significativo en la historia de India, pues reflejó el choque con occidente representado en la invasión de las tropas de Alejandro Magno. Alejandro, que había sometido en poco tiempo a los Aqueménidas en el 331 a.C., puso sus miras en el norte de India, que hasta entonces había formado parte del área de influencia persa. Entre los años 327 y 325 a.C. los griegos consiguieron someter a varios reinos situados en el noroeste de India, alrededor del río Indo y el Punjab,  antes de virar hacia el sur siguiendo el curso del Indo hasta el Golfo Pérsico, momento en que el ejército de Alejandro, exhausto tras años de victoriosas pero interminables campañas, decidió emprender el regreso al oeste pese a la oposición de su líder, que hubiera preferido continuar hacia el este.

Karshapana de plata de 3,4 grs. de
final de época Maurya (anverso)
Estos acontecimientos sin duda motivaron el movimiento que llevó a Chandragupta al poder en el reino de Magadha, fundando la dinastía Maurya alrededor del 320 a.C. Este reino, que ya había absorbido a varios de sus vecinos del norte, utilizó la invasión extranjera como revulsivo para reafirmar su poder en la llanura gangética e iniciar una expansión hacia el oeste, completando su dominio de todos los territorios situados en el norte del subcontinente indio, desde el Indo hasta Bengala. En 305 a.C. el nuevo imperio Maurya logró además imponerse frente al pujante Imperio Seleúcida, sucesor griego de los antiguos Aqueménidas, cuyas ambiciones de recuperación del territorio en su día conquistado por Alejandro condujo inevitablemente al choque con Chandragupta. Estos enfrentamientos fueron resueltos a través de un acuerdo entre Chandragupta y el rey Seleuco en el que este último se llevó la peor parte, porque el Imperio Maurya logró incorporar más territorios al oeste del Indo, llegando al actual Afganistán.
Reverso de la karshapana, con lo que
posiblemente es la marca de la ceca

Este imperio, con capital en Pataliputra (actual Patna en el estado indio de Bihar) se constituyó como un estado fuertemente centralizado en lo político y dirigista en lo económico, como se deriva del Arthasastra, tratado de gobierno de la época de Chandragupta o anterior que estableció las bases de una sólida teoría del estado propiamente india y muchos consideran antepasado de El Príncipe de Maquiavelo por su defensa de la razón de estado por encima de otras consideraciones. Según el Arthasastra todos los recursos y sectores económicos debían ponerse al servicio de los intereses del estado, para lo cual era necesaria la creación de cuerpos especializados de inspectores y recaudadores de impuestos. Está claro que la India del siglo IV a.C. había adquirido unos niveles de complejidad administrativa y diversificación económica que contribuían a consolidar el uso de la moneda adoptada un siglo antes. 

De hecho, la época de los primeros emperadores Maurya fue la más prolija en lo que a emisión de moneda se refiere. El modelo utilizado fue el de la karshapana de plata de 3,4 grs. de peso con cinco signos distintos perforados en el anverso. Si bien las primeras monedas de Magadha antes del ascenso de Chandragupta al poder habían tenido una forma ovalada al estilo de las de algunos de sus vecinos, a partir de mediados del siglo IV a.C. tomaron una forma más rectangular, conservando siempre un peso similar. No obstante, lo más llamativo es el misterio que rodea a los símbolos que decoran los anversos, porque apenas podemos aportar hoy día poco más que conjeturas al no disponer de fuentes escritas de la época que nos puedan dar alguna pista al respecto. 

Los símbolos con su posible explicación en Early World
Coins de R. Tye (p. 64)
Robert Tye, en su Early World Coins, propone la explicación que podéis ver en la ilustración de la derecha, siempre advirtiendo que se trata de una mera hipótesis. El primer símbolo con forma de sol, omnipresente en estas monedas, debe tratarse de una marca universal del Imperio Maurya. El segundo símbolo, consistente en una rueda con seis brazos, es muy posible que se trate de una marca propia del reino de Magadha, embrión del Imperio de Chandragupta y sus sucesores. El tercer y cuarto símbolos podrían hacer referencia a los gobernadores provinciales y locales, algo perfectamente posible en un sistema administrativo tan jerarquizado como el que promovió la dinastía Maurya. El quinto símbolo, en muchos casos representado por un animal (p.e. un elefante o una vaca), debe referirse a la fecha de emisión, pues tiende a ser el más cambiante y a repetirse de forma cíclica. La marca del reverso, por su parte, podría corresponder a la ceca en la que la moneda fue emitida. 

El Imperio Maurya, que alcanzó su cenit durante el reinado de Asoka (268-232 a.C) al incorporar la mayor parte de territorios del centro y sur de la India, no pudo permanecer unido mucho tiempo tras la muerte de éste: su final se sitúa en 180 a.C. momento en que una nueva dinastía llamada Sunga se hizo con el poder a través de la usurpación. Tampoco estas monedas sobrevivieron mucho más tiempo tras la desintegración del estado que las emitió aunque es bastante probable que su uso continuara entre la población durante dos o tres siglos más. De cualquier forma, su estudio hoy en día levanta tantas dudas como fascinación, pues descifrar los símbolos que contienen puede aportar muchos datos nuevos sobre la India de la Antigüedad. Una tarea que sin duda merece la pena asumir. 

Embree, A.T. y WIlhelm, F. India: Historia del subcontinente desde las culturas del Indo hasta el comienzo del dominio inglés, Historia Universal Siglo XXI vol. 17 Madrid 1981

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

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